Bismillahir Rahmanir Rahim
En el Nombre de Allâh Clemente Misericordioso
Esta historia nos llega a través de dos Fuentes. En
el IRSHAD de nuestro amado Sheikh Muzaffer Efendi (ra)
se trata de un hadith relatado a través de Hz. Anas
Ibn Malik (r.a.). En el último capítulo del libro
Shajarat al-kawn, “El Árbol del Ser” de Hz.
Muhyiddin ibn 'Arabi (k.s.), se trata de una versión
derivada de un hadith relatado por Muadh ibn Jabal
de Hz. Ibn 'Abbas (r.a.). La versión de Hz. Muadh es
más completa que la de Hz. Anas. Ésta es la relatada
líneas abajo, complementada por información
adicional del reporte de Hz. Anas.
Sayyid Sharif Jurjani (k.s.) interpreta shajarah,
en el título del libro de Hz. Ibn 'Arabi, como “el
Plan Perfecto” y kawn como “la escala del Ser
respecto del cual todos los demás seres deben ser
comparados para su calificación”. El trabajo
describe al Hombre Perfecto, el Amado de Allah y
Amado nuestro, la Luz de la Creación, el Profeta
Muhammad (s.a.w.s.).
Un día, un grupo se encontraba reunido en la casa de
uno de los Ansar alrededor del Profeta (s.a.w.s.)
[De acuerdo a Hz. Anas, fue Abu Ayyub.] A mitad de
un maravilloso discurso, se escuchó desde fuera una
voz horrible diciendo “Oh aquellos que están
adentro, [u, “Oh Mensajero de Allah!”], ¿me
permitirían entrar? ¡Tengo un asunto para ustedes!”
Todos miraron al Profeta (s.a.w.s.), quien dijo a
los presentes: “¿reconocen al dueño de esta voz?”.
Los Compañeros respondieron: “Allah y Su Mensajero
saben más”.
El Profeta (s.a.w.s.) dijo: “Es Satanás, el
Maldito”. Escuchando esto, Hz. 'Umar (r.a.), que
estaba presente, sacando su espada preguntó: “¡Oh
Mensajero de Allah, permíteme ir y cortarle la
cabeza! [“'¡Déjame destrozarle el cráneo y librar a
la gente de su problema!”]
El Profeta (s.a.w.s.) contestó: “No, Umar, ¿acaso no
sabes que no puedes matarlo? Él tiene permiso para
vivir hasta el Día del Destino”. Luego añadió:
“abran la puerta y permítanle entrar, ya que no ha
venido por sí mismo, sino por órdenes de Allah. [O,
“Hay siempre una razón subyacente para las cosas. De
otro modo él no hubiera venido hasta aquí”]
Luego Rawi (r.a.), uno de los Compañeros, relata la
historia: “Ellos abrieron la puerta y apareció
frente a nosotros en la forma de un hombre viejo,
bizco [o ciego de un ojo] y de escasa barba, con
sólo seis o siete pelos largos colgado del mentón.
Tenía una cabeza muy grande, sus ojos bizcos estaban
cerca de la parte superior de su cabeza, en su
frente, con unos grandes y delgados labios que
colgaban igual que los de un búfalo de agua. Saludó
al Profeta y a los Compañeros, ante lo cual el
Profeta (s.a.w.s.) respondió: “Oh maldito, el
salam y las salutaciones pertenecen a Allah, el
Más Alto”, luego dijo: “Te escuché que estás aquí
por un asunto, ¿Cuál es éste?
Satanás dijo: “No quise venir, sino que fui forzado
a hacerlo – un ángel vino a mi desde su Señor, Quien
llena de honor a quien Él quiere, y dijo: “Allah, el
Ensalzado, te ordena a ir donde se encuentra
Muhammad, pero irás a él con humildad y degradado, y
se sumiso y dócil. Le dirás como es que tu seduces y
desvías a la humanidad. Vas a responder a todas
estas preguntas con la verdad, sin una sola
mentira”. Y Allah dijo que si yo te mentía Él me
haría pedazos y me arrojaría al viento, y mis
enemigos se reirían de mí. Así pues, vine en
cumplimiento de tales órdenes, Oh Muhammad.”
“Luego, el Profeta preguntó al Demonio: ‘Dime, ¿a
quién en la creación odias más?
“El demonio respondió: ‘A ti, Oh Muhammad! [‘Y a
todos los Profetas.’] No hay nadie a quien odie más
en toda la creación. No hay otro como tu’
“El Mensajero de Allah (s.a.w.s.) confirmó que el
demonio era su mayor enemigo, así como el más grande
enemigo de todos los Profetas. Preguntó ¿A quien más
detestas, además de mi?’
“Satanás dijo: ‘Los jóvenes que han abandonado sus
placeres y a ellos mismos, buscando la complacencia
de Allah; los hombres de conocimiento que actúan de
acuerdo a ese conocimiento y que rechaza todo lo que
es dudoso; Aquellos que son limpios, tan limpios que
se lavan tres veces aquello que ellos desean que se
limpie y purifique. Luego el pobre dotado de
paciencia, que no pide de otros las cosas que ellos
mismos necesitan, ni se queja. Luego el rico
agradecido, que da caridad y gasta su dinero
lícitamente.’ [Hz. Anas enumera catorce enemigos
después de los Profetas: La persona con conocimiento
que actúa en base a lo que conoce; los que leen el
Corán y que modelan su propia conducta de acuerdo a
él; aquéllos que llaman a la oración por complacer a
Allah; el pobre satisfecho; el compasivo; el
generoso; aquellos que llevan a cabo la oración de
la mañana a tiempo; los que aconsejan y los
reformadores; los que se abstienen de las comidas y
las relaciones sexuales ilícitas; aquéllos que
siempre están en ablución; el modesto; aquéllos que
ponen toda su confianza en Allah; los que ayudan a
los pobres; los que se mantienen ocupados en el
Servicio de Allah.]
“Luego el Profeta (s.a.w.s.) preguntó: ‘¿Qué sucede
contigo, Oh Maldito, cuando mi gente cumple con sus
oraciones?’
“
‘Me conmociono y tiemblo como si estuviese afectado
por la malaria porque veo a tu gente elevarse en
bendición y poder cada vez que ellos se postran.’
“
‘¿Qué te sucede, oh Maldito, cuando mi comunidad
ayuna? ’
“
‘Tengo mis manos y pies atados hasta que rompen su
ayuno’
“
‘¿Qué te sucede cuando mi gente se reúne con motivo
de la Peregrinación a la Casa de su Señor? ’
“
‘Entro en desesperación, me encolerizo"’
“
‘¿Que sucede contigo cuando recitan el Sagrado
Corán? ’
“
‘Me derrito, igual que el plomo se convierte en
líquido caliente por acción del fuego. ’
“
‘¿Y qué sucede contigo cuando ellos dan caridad? ’
“
‘Me deshago en pedazos, como si el donante generoso
tomara una sierra y me cortara en cuatro pedazos, ya
que hay cuatro beneficios que el donante recibe: la
bendición de la abundancia, amor y respeto por parte
de las criaturas de Allah, un escudo contra el fuego
del infierno, y la liberación de las angustias y los
problemas.’
Luego el Mensajero de Allah (s.a.w.s.) preguntó al
demonio que era lo que pensaba de sus amados
Compañeros. Acerca de Hz. Abu Bakr (ra) dijo: "Lo
odio. Incluso antes del Islam rechazó obedecerme e
incluso escucharme. ¿Cómo podría ahora oírme? Acerca
de Hz. Umar Ibn Khattab dijo: "Huyo de él cuando lo
veo". Acerca de Hz. Uthman Ibn Affan dijo: "Me
avergüenzo frente a él. Incluso los ángeles de la
misericordia se avergüenzan frente a él". Acerca de
Hz. Ali ibn Abu Talib dijo: Oh, si pudiera estar yo
a salvo de él, si el me pudiera dejar ser lo que
soy, yo también lo dejaría. Pero él no me dejará en
paz". "Habiendo escuchado las respuestas del maldito
Satanás, el Profeta agradeció a Allah y dijo:
"Alabado sea Allah, Quien ha bendecido a mi gente
con tal felicidad y te ha maldecido con tal
negatividad hasta que llegue la Hora"
“Cuando el demonio escuchó eso, dijo: “¡Alas, Alas!
para ti, ¿Qué felicidad para tu gente? ¿Cómo puedes
sentir que hay seguridad para ellos mientras yo
exista? Entro en las venas de cada uno de ellos,
entro en su carne, y ellos no pueden ni siquiera
sospechar, ni verme ni sentirme. Juro por Allah,
Quien me dado tiempo hasta el Día Final que seduciré
a todos ellos: al inteligente y al de mente simple,
al letrado y al ignorante, al devoto y al pecador.
Nadie estará a salvo de mi, excepto los verdaderos
siervos de Allah”.
“El Profeta (s.a.w.s.) preguntó: ‘¿Quienes son los
verdaderos siervos de Allah, de acuerdo a
ti?’
“El Demonio dijo: ‘Tu sabes bien, Oh Muhammad, a
todo aquél que ama su dinero y su propiedad, Allah
no lo cuenta entre Sus siervos. Cuando veo a alguien
que no dice “mío” y “yo”, que no ama no el dinero,
ni los halagos, entonces se que es un verdadero
siervo de Allah y huyo de él. Sin embargo, cuando
uno ama el dinero, la propiedad, las adulaciones y
halagos, me obedece y es mi siervo. Necesito muchos
sirvientes y ya tengo muchos. No estoy solo. Tengo
70,000 niños, cada uno de ellos con obligaciones
asignadas. Cada uno de mis 70,000 niños, tiene
70,000 demonios a su servicio, todos asignados a
diferentes puestos. Muchos están con los jóvenes y
con las mujeres mayores, y con los teólogos y
predicadores y shaykhs. No hay casi diferencia de
opinión entre tu gente joven y mis demonios, y tus
niños juegan felices con mis niños. ¡Y alguno de los
devotos y piadosos se llevan muy bien con mi gente!
Mis demonios conducen y dirigen la imaginación de
los piadosos de un extremo a otro. Arrogantes, ellos
dejan la sinceridad de sus devociones. Pronto, ellos
pelean el uno con el otro e incluso no saben lo que
les está sucediendo. Luego les susurro: “¡Deja de
creer!”, pero cuando ellos dejan de creen, digo:
“Yo no soy responsable de ti. Yo temo a Allah,
Señor del universo” (Surah al-Hashr, 59:16)’
“Luego el maldito demonio dijo como se benefició de
ciertos hábitos humanos que le gustan. Acerca de
mentir dijo: ‘¿Sabes, Oh Muhammad, que el mentir
viene de mí y que soy yo el primer mentiroso?
Cualquiera que mienta es mi mejor amigo; Cualquiera
que jura por la verdad de su propia mentira es mi
amado. Tu sabes, Oh Muhammad, que yo juré por Allah
y mentí a Adán y Eva. Les Juré a ambos: “Y les juró:
"¡De veras, os aconsejo bien!"” (Surah
al-Araf, 7:21) Amo también el rechazo y eI
chisme. Son mis frutas más deliciosas. Detesto a las
familias y matrimonios que se aman. Si ellos piensan
en rechazarse el uno al otro, y separarse y hablar
de divorcio, incluso una sola vez, el lazo
matrimonial a la vista de Allah queda disuelto. La
esposa será ilícita para el esposo. Cuando duerman
juntos, se convertirán en adúlteros. Si tienen un
niño será un bastardo. Amo todo eso.
“Oh Muhammad, déjame decirte acerca de mis amigos
que abandonan sus oraciones o las posponen. Cuando
es tiempo para la oración, les hago creer aún hay
tiempo, que ellos están ocupados. ¡Ellos deberían
seguir en lo que están haciendo, porque siempre está
presente la posibilidad de hacer la oración luego,
más tarde! Tengo esperanzas que ellos morirán antes
de hacer su siguiente oración, y así sucede con
algunos. Incluso cuando ellos hacen sus oraciones
tarde, sus devociones son arrojadas a sus caras. Si
yo mismo no tengo éxito en esto, envío a un Satanás
humano quien se encargará de impedir que cumplan con
sus devociones. Si aún así no tengo éxito, entraré
en sus oraciones. Les diré: “¡Mira a la derecha,
mira a la izquierda! ¡Piensa en el pasado, planea tu
futuro!” Y cuando ellos lo hacen, entonces yo les
acaricio las mejillas y beso sus frentes y arranco
la paz de sus corazones. Tu sabes, Oh Muhammad, que
las oraciones de aquéllos cuya atención se mantiene
fuera de ellos o de aquéllos que imaginan cosas que
no pertenecen a la presencia de Allah, son también
rechazadas y arrojadas a sus rostros. Y si no tengo
éxito en esto, les ordeno que hagan sus oraciones
rápidamente, asemejándose a gallinas picoteando en
el grano. Si, a pesar de todo esto, no tengo éxito,
los sigo durante las oraciones en congregación y les
pongo bridas en sus cabezas. Las jalo y levanto sus
cabezas de la postración antes que el imam lo
haga, y empujo sus cabezas hacia abajo antes que el
imam toque su cabeza en el suelo, y estoy
contentísimo al recordar que Allah transformará esas
cabezas rebeldes en cabezas de burros el Día del
Juicio Final. Si aún no tengo éxito, trato al menos
de hacer que ellos juegan y hacen crujir sus dedos
mientras cumplen con sus oraciones. Entonces serán
incluidos entre aquéllos que hacen mi tasbih
en lugar del tasbih de Allah. O al menos,
soplo en sus narices y les hago bostezar, y si abren
sus bocas, un pequeño demonio entrará en ellos a
través de sus bocas e incrementarán su amor y
ambición por este mundo. Aquél que ama y ambiciona
este mundo se convierte en mi soldado; me obedece y
hace todo que le es ordenado.
“Oh Muhammad, ¿Cómo puedes tu esperar y estar tan
sereno acerca de la salvación de tu gente y su
felicidad? Tengo una trampa en cada esquina
esperando por ellos. Voy hacia el pobre y le digo:
“¿Qué es lo que Allah ha hecho por ti? ¿Por qué Le
rezas? La oración es para aquéllos a quienes Él les
hado abundancia.” Luego, me voy a los que están
enfermos y les digo que dejen de cumplir con sus
oraciones, y les recuerdo lo que Allah ha dicho:
“No hay culpa en el enfermo” (Surah Nur,
24:61). Guardo esperanzas que ellos
morirán habiendo abandonado sus oraciones, de modo
tal que Allah los mirará con enojo en la otra vida.
“Oh Muhammad, Si te dijera una sola mentira, que los
escorpiones me ataquen, y pido de Allah que me
transforme en cenizas. Oh Muhammad, no estés seguro
de tu gente. He convertido al sexto de ellos, quien
ha dejado ya su religión.’
“Luego, el Mensajero de Allah (s.a.w.s.) preguntó:
‘Oh Maldito, ¿Con quién te gusta más derrochar tu
tiempo?’
“
‘Con el usurero.’
“
‘¿Y tu mejor amigo?’
“
‘El adúltero.’
“
‘¿Con quién compartes tu cama?’
“
‘Con el borracho.’
“
‘¿Quiénes son tus invitados?’
“
‘Los ladrones.”
“
‘¿Quiénes son tus representantes?’
“
‘Los magos y los que adivinan la suerte.’
“
‘¿Qué te complace más?’
“
‘El divorcio.’
“
‘¿A quién amas más?’
“
‘A aquellos que abandonan sus plegarias de los
viernes.’
[Hz. Anas menciona diez amigos de Satanás: los
tiranos y opresores; el arrogante; los eruditos
serviles que esconden la verdad para beneficiar a
los tiranos; los comerciantes deshonestos; los
bebedores de alcohol; los involucrados en fraudes;
los que difaman; los que promueven problemas entre
amigos.]
“Luego el Profeta (s.a.w.s.) preguntó: ‘¿Qué es lo
que rompe tu corazón, Oh Maldito?’
“
‘La determinación y los pasos firmes de aquéllos que
marchan contra los enemigos de Allah, sólo para
complacerLo.’
“
‘¿Que te ocasiona mayor dolor?’
“
‘El arrepentimiento del penitente.’
“
‘Qué es lo que ocasiona que hagas muecas?’
“
‘la caridad dada en secreto.
“
‘¿Qué es lo que enceguece tus ojos?’
“
‘La oración del tahajjud a la mitad de la
noche.’
“
‘¿Qué te hace inclinar la cabeza?’
“
‘La oración hecha en congregación.’
“El Profeta (s.a.w.s.) continuo diciendo: “Oh
Satanás, de acuerdo a ti, ¿quiénes son los más
felices de entre tu gente?’
“
‘Aquéllos que, a propósito, abandonan sus
oraciones.
“
‘¿Y el mejor de entre la gente?’
“
‘El avaro.’
“
‘¿Qué te impide hacer tu trabajo?’
“
‘La reunión de hombres de conocimiento y sus
discursos.’
“
‘¿Cómo comes?’
“
‘Con mi mano izquierda y con la punta de mis
dedos.’
“
‘Cuándo el sol quema, ¿dónde buscas sombra?’
“
‘Bajo la suciedad de las uñas de la gente.’
“Luego, el Mensajero de Allah (s.a.w.s.) preguntó:
‘¿Qué le pediste a mi Señor el día en que fuiste
expulsado de Su presencia?’
“
‘Tuve diez pedidos, los que fueron aceptados.’
“
‘¿Cuáles fueron, Oh Maldito?’
“
‘Pedí a Allah que me haga un compañero y asociado en
las propiedades y los hijos de los hijos de Adán. Él
me lo concedió y Él dijo: “"¡Ahuyenta con tu voz a
todos los que puedas! ¡Atácales con tu caballería y
tu infantería! ¡Asociate con ellos en la hacienda y
en los hijos! ¡Promételes!". Pero el
Demonio no les promete sino falacia” (SURAH AL ISRÁ,
17:64). Como de la carne de los
animales muertos sin el basmalah y de la
comida comprada con dinero obtenido a través del
interés, la injusticia y la tiranía. Soy el
accionista de aquella propiedad cuyo dueño no busca
refugio de mí en Allah. Soy en parte padre del niño
que viene de una relación sexual llevada a cabo sin
el basmalah. Soy el compañero de viaje de
aquél que sube a un vehículo que tiene un destino
ilícito.