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Sobre refrenar la lengua
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refrenar las ruindades de la lengua en el mes de Ramadán es algo
esencial. En su Ihya-ulum-uddin (Revivificación de las Ciencias del
Ddin) el Imam al-Ghazali
las menciona tal como sigue: •
Hablar de asuntos que no le competen a uno. •
Hablar excesivamente. •
Hablar respecto de asuntos que conllevan falta. •
Las disputas y discusiones. •
Conversaciones excesivamente adornadas. •
Conversaciones o diálogos libertinos, disolutos, insultantes o rudos. •
Invocar la maldición de Dios sobre alguien. •
Usar la voz para cantos indecentes o relatar poesías contrarias a la
moral. •
Bromas excesivas. •
El sarcasmo y el ridículo. •
El revelar secretos. •
Las falsas promesas. •
La mentira y los juramentos en falso. •
La murmuración, la difamación y las calumnias. •
Instigar problemas y relaciones tensas entre la gente. •
Tener “dos caras”. •
Enaltecer a alguien que no lo merece o que sea incapaz de mantenerse
modesto y sencillo ante tales palabras. •
Hablar de algún asunto sobre el que uno carece del conocimiento o de la
elocuencia necesarios para hacerlo llegar a la gente en forma adecuada. •
Un hablar ordinario en asuntos que son de dominio de especialistas.
El Profeta, que Allah le bendiga y le otorgue paz, dijo: “Cualquiera que no deje de las pláticas ruines y las siga llevando a cabo [durante Ramadán], Dios no necesita que deje de comer y beber." Al-Bukhari
Quiera Dios protegernos
de estas características ruines durante y después de Ramadán. Amín.
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