Dios, Glorioso Sea, dijo, “¡Creyentes! ¡Evitad
conjeturar demasiado! Algunas conjeturas son pecados. ¡No
espiéis! ¡No calumniéis! ¿Os gustaría comer la carne de un
hermano muerto? Os causaría horror... ¡Temed a Allâh! Allâh es
indulgente, misericordioso”
(Corán, 49:12).
Abu Said Muhammad bin Ibrahim al-Ismaili nos relata…de Abu
Hurayra, “Un hombre que había estado sentado desde temprano con
el Mensajero de Dios (saws) se paró y se retiró. Alguna gente
dijo, “¡Cuan débil e indefenso es tal y tal!”. El Profeta (saws)
dijo, “Ustedes han devorado y hablado mal de vuestro hermano”.
Dios, Glorioso Sea, reveló al Profeta Moisés (as), “Aquel que
muere habiéndose arrepentido de la murmuración será el ultimo en
entrar al Paraíso, y aquel que muera habiendo persistido en ella
sera el primero en entrar al Infierno”.
Awf dijo, “Fui a ver a Ibn Sirin y hablamos contra el tirano
Hajjaj. Ibn Sirin dijo, “Dios Elevado Sea dispone las cosas de
manera justa. Así como Dios preguntara por los derechos de otros
a Hajjaj, El preguntara por los derechos de Hajjaj a los demás.
Si tu fueses a encontrarte con Dios Todopoderoso y Glorioso
mañana, el mas pequeño pecado que hayas cometido sera peor para
ti que el mas grande de los pecados cometidos por Hajjaj”.
Se cuenta que Ibrahim bin Adham fue invitado a un banquete y
asistió. Los demás invitados comenzaron a hablar acerca de
alguien que no estaba presente. “¡Que persona tan
desagradable!”, dijeron. “Mi propio ego ha estado trabajando
sobre mi para estar presente en un lugar donde se critica a la
gente”, declaro Ibrahim. Se retiró, y no comió por tres dias.
Una persona que maldice a los demás es como alguien que levanta
una catapulta en la cual arroja sus buenas acciones de Este y
Oeste. El critica a una persona de Khurasan, a otra de Damasco,
a otra del Hijaz, otra de Turkestán - ¡el esparce sus buenas
acciones, se pone de pie sobre ellas y nada queda!
Se dice que al siervo se le entregará su libro en la
resurrección y no verá ninguna buena acción en el. El
preguntará, “¿Dónde están mis rezos, mis ayunos, mi obediencia?”
y se le responderá, “Todas tus buenas acciones desaparecieron a
través de tu difamación acerca de la gente”. Se dice que Dios
perdonará la mitad de los pecados de aquel quien sea atacado con
calumnias.
Sufyan bin al-Husayn dijo, “Estaba sentado junto a Iyas bin
Muawiyah y le hable acerca de alguien. El me dijo, “¿Has
realizado alguna incursión contra los Turcos o los Bizantinos
este año?” “No”, le respondí. “Los Turcos y los Bizantinos están
a salvo de ti”, exclamo, “¡pero no esta a salvo de ti tu hermano
Musulmán!”
También se dice que a un hombre se le entregará su libro y vera
en él, buenas acciones que no ha realizado. Se le dirá, “Estas
son debido a las criticas que han realizado sobre ti sin que tu
lo sepas”. Sufyan al-Thawri le preguntaron acerca del hadith del
Profeta, “Dios detesta al carnívoro grupo familiar”. El dijo,
“Ellos son aquellos que maldicen a la gente y comen su carne”.
La murmuración fue mencionada por Abd Allah bin al-Mubarak. El
dijo, “Si fuera a criticar a alguien, criticaría a mis padres –
“¡ellos tienen el mayor derecho a mis buenas acciones!”. Yahya
bin Muadh dijo, “Deja que tu relación y tu compartir con tu
hermano en la fe posea tres rasgos, “Si no le puedes ayudar,
entonces no le causes daño. Si no le puedes hacer feliz, no lo
hagas infeliz. Si no le puedes elogiar, no lo calumnies”.
A Hasan al-Basri le dijeron, “Tal y tal ha hablado contra ti”.
El le envió a esa persona una bandeja con dulces, y dijo, “Ha
llegado a mi que tu me has enviado tus buenas acciones, por lo
tanto te lo agradezco”.
Ali bin Ahmad al-Ahwazi nos relató…a través de Anas bin Malik
que el Mensajero de Dios (saws) dijo, “El criticar a alguien que
tira el velo de la vergüenza de su rostro no es ilícito”.
He oído a Hamzah bin Yusuf al-Sahmi decir…que Junayd dijo,
“Estaba sentado en la Mezquita Shuniziyyah esperando la llegada
de un ataúd para rezar sobre el, junto a otros ciudadanos de
Bagdad de todas las clases y rangos quienes aguardaban la
llegada del funeral, cuando vi a un derviche sobre quien se
vislumbraban los rasgos de la piedad. El se encontraba
pidiéndole a la gente. “Si el realizara algún trabajo para
sostenerse, se convertiría en alguien mas digno”, me dije a mi
mismo. Cuando regrese a mi casa, tenía que realizar algunas de
mis devociones nocturnas pero todas ellas me pesaban muchísimo
el hacerlas. Me senté despierto, pero el sueño me sobrevino y
entonces vi a ese derviche. Me lo estaban trayendo cortado en
pedazos sobre una mesa, y me decían, “¡Come su carne! ¡Tu lo has
calumniado!” “¿Qué calumnia?”, objete. “Yo solamente dije algo
para mis adentros”. “Tu no eres una persona de quien esa clase
de cosas es aceptada”, se me dijo. “¡Ve y resuélvelo!”.
Entonces a la mañana siguiente salí y no regresaría hasta que no
me lo encontrase. El estaba en un lugar donde, a través de la
cooperativa de agua, sale lo que ha sido descartado en el lavado
de los vegetales que han sido recolectados. Le ofrecí mis
disculpas. “¿Volverás a aquello que has hecho, Abu-l-Qasim?”, me
preguntó. “No”, le respondí. “Quiera Dios perdonarnos a nosotros
y a ti”, dijo el”.
He oído a Abu Abd al-Rahman al-Sulami decir…que Abu Jafar al-Balkhi
dijo, “Solia estar entre nosotros un joven hombre de Balkh quien
hacia muchos esfuerzos y devociones en la adoración. Pero
siempre estaba criticando a la gente, diciendo esta persona es
así, aquella persona es asi, y otra persona y asi y asi. Le vi
un dia entre los homosexuales en los baños. Salió entre ellos y
le pregunté, “¿Qué te ha sucedido” “Aquello que he hecho
descender sobre la gente ha descendido sobre mi”, dijo el. “He
sido afligido con la pasión de uno de estos –entonces ahora,
debido a el, soy yo quien los sirve. Todos mis antiguos estados
se han desvanecido por lo que te pido pide a Dios que me
perdone”.
Traducción al Castellano:
Orden Yerrahi al Halveti