|
María (Mariam) en el Islam
|
||
|
El
Profeta Muhammad (La Paz sea con él) afirmó, en un dicho famoso, que
cuatro son las mujeres más destacadas ante Dios: Asia, esposa de Faraón,
que cuidó de Moisés, y que era una devota creyente pese a la opresión
de su esposo y de la corrupción que la rodeaba; María la madre de Jesús;
Jadiyah, la primera esposa del Profeta (La Paz sea con él), que lo apoyó
en las épocas más difíciles de adversidad, invirtiendo le da su fortuna
(era una mujer rica) por la causa de Dios; y Fátima, su hija menor y
madre de sus nietos los Imames Hasan y Husain. Parte del relato referido a la categoría espiritual de María, a su misión y la de Jesús, puede encontrarse en la Sura tercera, llamada "La Familia de 'Imrán (Joaquín)", versículos 33 al 59. Dice
el Sagrado Corán: «He aquí que la esposa de 'Imrán (Joaquín) dijo:
"¡Señor mío, te he ofrendado lo que hay en mi vientre, consagrándolo
a Ti (a tu servicio y al del templo)! ¡Acéptalo de mí! ¡Por cierto que
Tú eres Oyentísimo, Sapientísimo!" y cuando la dio a luz dijo:
"¡Señor mío! ¡He concebido una mujer! Pero bien sabe Dios lo que
había concebido y que el varón no es lo mismo que la mujer. Heme aquí
que la he llamado María, y la amparo en Ti, a ella y a su descendencia,
de Satanás el maldito"» (3:35-36). La
exégesis de estos versículos del Sagrado Corán, basados en las
tradiciones proféticas, nos dicen que la esposa de Joaquín esperaba dar
a luz un hijo, pues había consagrado el fruto de su vientre a Dios y al
servicio del templo desde antes del nacimiento. Al nacer una hija se mostró
sorprendida, pues las mujeres no se dedicaban a esa función religiosa; no
obstante, los signos que había recibido previamente se cumplirían, ya
que María tendría la envergadura espiritual de un profeta, sin serio. Continúa
el Sagrado Corán: «Su Señor la aceptó complaciente y la confió a
Zacarías. Cada vez que Zacarías la visitaba en el oratorio, la
encontraba provista de alimentos. Y le decía: "¡María! ¿De dónde
te ha venido esto?". Ella respondía: "De Dios, porque Dios
agracia sin mesura a quien le place"» (3: 37). No
obstante ser mujer, María fue asignada al templo y quedó bajo la
protección de Zacarías a quien se eligió de entre varios de la familia
mediante un procedimiento descrito en el versículo 44 del tercer capítulo.
María era asistida por los ángeles en el templo y aparecían ante ella
frutos y comida que no correspondían incluso a la estación. Esto
provocaba el asombro de Zacarías, sacerdote y Profeta, por la elevada
posición de María ante su Señor. Dice el Sagrado Corán a este
respecto: «y cuando los ángeles dijeron: "¡María! Dios te ha
escogido y purificado. Te ha elegido por sobre las mujeres del
universo"» (3:42). En
la sura de María se relata el episodio de la concepción y nacimiento de
Jesús. Dice el Sagrado Corán: «y recuerda en la escritura a María
cuando se retiró de su familia a un lugar oriental. Y tendió un velo
para ocultarse de ellos. Le enviamos nuestro espíritu y éste se le
presentó en una forma humana perfecta. Dijo ella: "Me refugio de ti
en el Compasivo, si es que eres piadoso". Dijo él: "Yo soy sólo
el Enviado de tu Señor encargado de agraciarte con un hijo
inmaculado". Ella le dijo: "¿Cómo puedo tener un hijo cuando
ningún hombre me ha tocado ni soy una indecente?". Dijo: "Así
será". Tu Señor dice: "Es cosa fácil para Mí a fin de hacer
de él un signo para la gente y muestra de nuestra misericordia. Es cosa
decidida". Mas cuando le concibió, se retiró con él a un lugar
apartado. Los dolores del parto la llevaron junto al tronco de una
palmera. Dijo: "¡Ojalá hubiese muerto antes de esto, y que hubiese
sido olvidada completamente!" Entonces, el niño le llamó, debajo de
ella, diciéndole: "¡No te apenes, porque tu Señor ha hecho correr
un arroyo a tus pies! Y tira hacia ti el tronco de la palmera y ésta hará
caer sobre ti dátiles maduros, frescos. ¡Come, pues, bebe y consuélate!
Y si ves a alguna persona, di: 'Por cierto que he hecho un voto de
silencio al Graciabilísimo, y hoy no hablaré con persona alguna!"'.
Regresó a su pueblo cargándole. y le dijeron: "¡Oh María! ¡Has
hecho algo inaudito! ¡Oh hermana de Aarón! ¡Tu padre no era mala
persona ni tu madre una indecente!". Entonces les indicó que
interrogaran al niño, y le dijeron: "¿Cómo hablaremos a un niño
que aún está en la cuna?". Entonces (el niño) les dijo: "¡Por
cierto que soy el siervo de Dios, quien me ha dado la Escritura y ha hecho
de mí un profeta. Me ha bendecido dondequiera que me encuentre y me ha
ordenado la oración y el diezmo mientras viva. Y que sea piadoso con mi
madre. No me ha hecho soberbio ni malvado. La paz fue conmigo el día en
que nací, lo será el día en que muera y el día en que sea
resucitado". Tal es Jesús, hijo de María...” (19:16-34). Que Allah bendiga y otorgue Paz a Jesús, el Mensajero de Dios, el Mesías prometido al pueblo de Israel, la Palabra de Dios y Su Amado; y a su madre, nuestra señora María, mujer elegida entre las mujeres y modelo para el género humano. Amin.
|
IR A
(Bendita Virgen María)
Por
Sheikh Muzaffer Ozak
¡RECOMENDADO!