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Jesús
y el Cristianismo 1ª
Parte
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por
Sheij Saleh Al Husayin |
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Para
poder establecer una relación con otra persona sobre una base firme, es
necesario conocer su modo de pensar acerca de ti. Para
un musulmán es difícil saber qué piensan los cristianos acerca del
Islam; sin embargo, resulta fácil para un cristiano conocer el modo de
pensar de los musulmanes acerca del Cristianismo, ya que no tiene mas que
acudir al Corán, que es la fuente básica de la enseñanza religiosa de
los musulmanes. Este
es el propósito con el que se ha preparado este trabajo. Lo que sigue es
una recopilación de aquellos versículos del Sagrado Corán que hacen
referencia a Jesús y al Cristianismo.
El Nacimiento de María
Ciertamente,
Dios encumbró a Adán, a Noé, a la Casa de Abraham y a la Casa de Imrán
sobre toda la humanidad, en una misma línea de descendencia. Y Dios fue
oyente y conocedor cuando una mujer de [la Casa de] Imrán dijo: "¡Oh
Señor mío! Hago el voto de ofrecerte lo que hay en mi vientre, para que
se dedique exclusivamente a Tu servicio. ¡Acéptamelo! ¡Ciertamente, Tu
eres Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe!" Pero
cuando dio a luz a una hija, dijo: "¡Oh Señor mío! He dado a luz a
una hembra" –cuando Dios sabía bien lo que iba a dar a luz y [sabía
bien que] el varón [que ella esperaba] nunca podría haber sido como esta
hembra– "y le he puesto por nombre María. E imploro Tu protección
para ella y su descendencia contra Satán, el maldito." Y su Señor
la aceptó favorablemente, la hizo crecer armoniosamente y la confió a
Zacarías. Siempre
que Zacarías la visitaba en el santuario, encontraba junto a ella provisión
de alimentos. Decía: "¡Oh María! ¿De donde te viene esto?"
Decía ella: "Viene de Dios; ciertamente, Dios provee sin medida a
quien Él quiere." (3:
33-37)
La Eminencia de María
Y
he aquí que los ángeles dijeron: "¡Oh María! Ciertamente, Dios te
ha escogido, te ha purificado, y te ha exaltado sobre todas las mujeres de
la creación. ¡Oh María! Conságrate por entero a tu Señor, póstrate
en adoración, e inclínate con los que se inclinan [ante Él]." (3:42-43) Y [Dios presenta otro ejemplo a los que creen] María, la hija de Imrán, que guardó su castidad, y luego insuflamos algo de Nuestro espíritu en su [vientre]; y que aceptó la verdad de las palabras de su Señor –y de sus revelaciones– y fue de las verdaderamente devotas. (66:12) Y [recuerda] a aquella que guardó su castidad, y luego insuflamos en ella algo de Nuestro espíritu e hicimos de ella, y de su hijo, un signo [de Nuestra gracia] para toda la humanidad. (22:91) Y
[tal como exaltamos a Moisés, así también,] hicimos del hijo de María
y de su madre un signo [de Nuestra Gracia], y les asignamos una morada en
un lugar elevado de paz permanente y aguas cristalinas.
(23:50)
El Nacimiento de Jesús
He
aquí que los ángeles dijeron: "¡Oh María! En verdad, Dios te
anuncia la buena nueva, mediante una palabra procedente de Él, [de un
hijo] que será conocido como el Ungido Jesús, hijo de María, de gran
eminencia en este mundo y en la Otra Vida, y [será] de los allegados a
Dios. Y hablará a la gente desde la cuna y de adulto, y será de los
justos." Dijo: "¡Oh Señor mío! ¿Cómo podré tener un hijo
si ningún hombre me ha tocado?" Respondió
[el ángel]: "Así ha de ser: Dios crea lo que Él quiere: cuando
dispone algo, le dice tan sólo: ‘Sé’ –y es. Y
Él enseñará a tu hijo la revelación y la sabiduría, la Tora y el
Evangelio, y [hará de él] un enviado a los hijos de Israel." (3:45-49) [Jesús dijo]: "Os traigo un mensaje de vuestro Señor. Os modelaré en barro la forma de un pájaro y soplaré en él, y se convertirá en un pájaro con la venia de Dios; y sanaré al ciego y al leproso, y resucitaré a los muertos, con la venia de Dios: y os informaré de lo que podéis comer y de lo que debéis almacenar en vuestras casas. En todo esto hay, ciertamente, un signo para vosotros, si sois [realmente] creyentes.Y [he venido] a confirmar la verdad de lo que aún queda de la Tora y a haceros lícitas algunas de las cosas que [antes] os estaban prohibidas. Y he venido a traeros un mensaje de vuestro Señor; sed, pues, conscientes de Dios y obedecedme. En verdad, Dios es mi Señor y también vuestro Señor; así pues adoradle [sólo] a Él: éste es un camino recto." (3:49-51) Y
recuerda, por medio de esta escritura divina (-el Corán-), a María. He
aquí que se retiró de su familia a un lugar en el este y se recluyó
apartada de ellos, y entonces le enviamos a Nuestro ángel de la revelación,
que se apareció ante ella en la forma perfecta de un ser humano. Ella
exclamó: "¡En verdad, me refugio de ti en el Más Compasivo! [No te
acerques a mí] si eres consciente de Él!" [El
ángel] respondió: "Soy sólo un emisario de tu Señor, [para
anunciarte] el regalo de un hijo puro." Ella dijo: "¿Cómo voy
a tener un hijo si ningún hombre me ha tocado? –pues, no he sido una
mujer licenciosa. Dijo: "Así es; [pero] tu Señor dice, ‘Eso es fácil
para Mí; y [tendrás un hijo] para que hagamos de él un signo para la
humanidad y una gracia venida de Nosotros.’" Y
era un asunto ya decretado [por Dios]: y quedó embarazada de él, y luego
se retiró con él a un lugar lejano. Y [cuando] los dolores del parto la llevaron al tronco de una palmera, exclamó: "¡Ojalá hubiera muerto antes de esto, y hubiera desaparecido por completo en el olvido!" Y
entonces [una voz] la llamó desde el pie [de la palmera]: ¡No te
aflijas! Tu Señor ha puesto a tus pies un arroyo; sacude hacia ti el
tronco de la palmera y caerán sobre ti dátiles maduros. ¡Come, pues, y
bebe, y que se alegren tus ojos! Y si ves a algún ser humano, hazle
saber: `He hecho voto de silencio al Más Compasivo y no puedo, por ello,
hablar hoy con nadie.'" Después regresó a su familia, llevando
consigo al niño. Dijeron:
"¡Oh María! ¡En verdad, has hecho algo inaudito! ¡Oh hermana de
Aarón! Tu padre no fue un hombre malvado, ni fue tu madre una mujer
licenciosa." Ella
entonces señaló hacia él [el niño]. Dijeron: "¿Cómo vamos a
hablar con quien es [sólo] un bebé en la cuna?" [El
niño] dijo: "En verdad, soy un siervo de Dios. Él me ha entregado
la revelación y ha hecho de mí un profeta, y me ha hecho bendito
dondequiera que esté; y me ha ordenado que establezca la oración y la
caridad mientras viva; y que ame y respete a mi madre; y no me ha hecho
arrogante ni falto de compasión. "De
ahí que la paz fue sobre mí el día en que nací y [será sobre mí] el
día en que muera, y el día en que sea devuelto [de nuevo] a la
vida." Así
fue, en palabras veraces, Jesús el hijo de María, sobre cuya naturaleza
discrepan tan profundamente. Resulta inconcebible que Dios tome para Sí un hijo. ¡Gloria a Él! Cuando dispone algo, le dice tan sólo: ‘Sé’ –y es. Y [por eso Jesús dijo siempre]: "En verdad, Dios es mi Señor y también vuestro Señor; adoradle [pues, sólo] a Él: [sólo] este es un camino recto." (19:16-36)
La Eminencia de Jesús
He
aquí que Dios dirá: "¡Oh Jesús, hijo de María! Recuerda las
bendiciones que te concedí a ti y a tu madre –cómo te fortalecí con
la sagrada inspiración para que pudieras hablar a la gente desde la cuna
y siendo adulto; y cómo te impartí la revelación y la sabiduría, y la
Tora y el Evangelio; y cómo, con Mi venia, creaste de arcilla la forma de
un pájaro y soplaste en él, y se convirtió en un pájaro, con Mi venia;
y cómo curaste a los ciegos y a los leprosos, con Mi venia, y cómo
resucitaste a los muertos, con Mi venia; y cómo evité que los hijos de
Israel te hicieran daño cuando viniste a ellos con las pruebas claras de
la verdad, y [cuando] quienes estaban empeñados en negar la verdad decían:
‘Esto no es sino pura magia.’ "Y
cuando inspiré a los apóstoles [diciendo]: ‘¡Creed en Mí y en Mi
enviado!’ Respondieron: ‘¡Creemos! ¡Sé testigo de que nos hemos
sometido [a Ti]!’" [Y]
he aquí que los apóstoles dijeron: "¡Oh Jesús, hijo de María! ¿Puede
tu Señor hacer descender para nosotros un ágape del cielo? [Jesús]
respondió: "¡Sed conscientes de Dios, si sois [realmente]
creyentes!" Dijeron:
"Queremos sólo participar de él para que se tranquilicen nuestros
corazones y saber así que nos has dicho la verdad, y para que seamos de
los que dan testimonio." Dijo
Jesús, hijo de María: "¡Oh Dios, Señor nuestro! ¡Haz descender
para nosotros un ágape del cielo que sea una fiesta conmemorativa para
nosotros –para los primeros y los últimos de nosotros– y un signo
procedente de Ti. Y provéenos de sustento, pues Tú eres el mejor de los
que proveen!" Dios
respondió: "¡En verdad, lo haré descender [siempre] para vosotros:
de forma que, si alguno de vosotros niega luego [esta] verdad,
ciertamente, haré recaer sobre él un castigo como el que [aún] no he
impuesto jamás a nadie!"
(5:110-115) Dimos,
ciertamente, a Moisés la escritura divina y enviamos a una sucesión de
mensajeros después de él; y dimos a Jesús, hijo de María, las pruebas
evidentes de la verdad, y le fortalecimos con la sagrada inspiración.
[Sin embargo] ¿no es cierto que cada vez que llegaba a vosotros (–los
hijos de Israel–) un mensajero con algo que no era de vuestro agrado, os
mostrabais altivos, tachando a algunos de mentirosos y a otros dándoles
muerte? (2:87) A algunos de esos enviados les hemos favorecido más que a otros: entre ellos hubo algunos a los que Dios habló y otros a los que Él ha elevado en rango. Y dimos a Jesús, el hijo de María, todas las pruebas de la verdad y le fortalecimos con la sagrada inspiración. Y si Dios lo hubiera querido, los seguidores de esos [enviados] no habrían combatido unos contra otros después de haberles llegado todas las pruebas de la verdad; pero [de hecho] adoptaron posiciones divergentes, y algunos alcanzaron la fe, mientras que otros llegaron a negar la verdad. No obstante, si Dios lo hubiera querido, no habrían luchado unos contra otros: pero Dios hace lo que quiere. (2:253) E
hicimos que Jesús, el hijo de María, siguiera los pasos de esos
[profetas anteriores], como confirmación de lo que aún quedaba de la
Tora; y le dimos el Evangelio, en el que había guía y luz, como
confirmación de lo que aún quedaba de la Tora y como guía y amonestación
para los que son conscientes de Dios.
(5:46) Después
de ellos (–Noé y Abraham–) enviamos a [otros] mensajeros Nuestros; y
enviamos a Jesús, el hijo de María, y le dimos el Evangelio; y
engendramos en los corazones de quienes [de verdad] le siguieron, piedad y
compasión. En cuanto al ascetismo monástico –no se lo impusimos
Nosotros: lo inventaron ellos buscando la complacencia de Dios. Pero, aún
así, no [siempre] lo observaron como debería haber sido observado: y
otorgamos su recompensa a los que [verdaderamente] alcanzaron la fe,
aunque muchos de ellos fueron perversos.
(57:27) Y
he aquí que el hijo de María dijo: "¡Oh hijos de Israel!
Ciertamente, soy un enviado de Dios a vosotros, [venido] para confirmar la
verdad de lo que aún queda de la Tora [original], y para daros la buena
nueva de un enviado que vendrá después de mí, cuyo nombre será Ahmad."
Pero cuando vino a ellos con todas las pruebas de la verdad, dijeron:
"¡Esto no es sino pura magia!"
(61:6) Cuando
se les cita como ejemplo al hijo de María, ciertamente [Oh Muhammad] tu
gente (–los incrédulos entre ellos–) manifiestan su indignación ante
el ejemplo, y dicen: "¿Quienes son mejores, nuestros dioses o él?"
[Pero] sólo te ponen esta comparación por afán de discutir: ¡sin duda,
son una gente contenciosa! Él
no fue sino un siervo [Nuestro]; a quien favorecimos [con la Profecía] y
de quien hicimos un ejemplo para los hijos de Israel. Y si hubiéramos
querido, os habríamos reemplazado por ángeles que se sucedieran unos a
otros sobre la tierra. Y, ciertamente, (–Jesús y/o el Corán–) será
un Signo [de la venida] de la Hora [del Juicio]; no dudéis, pues, acerca
de ella, y seguidme: [sólo] este es un camino recto. Y no dejéis que Satán
os aparte [de él] –pues, en verdad, es enemigo declarado vuestro. Y
cuando Jesús vino [a su gente] con las pruebas claras de la verdad, dijo:
"He venido a vosotros con la sabiduría y para esclarecer parte de
aquello sobre lo que discrepáis: así pues, sed conscientes de Dios y
obedecedme. "En
verdad, Dios es mi Señor y también vuestro Señor; así pues, adoradle
[sólo] a Él: ¡[sólo] este es un camino recto!" Pero las distintas facciones [surgidas después de Jesús] discreparon entre sí: ¡Ay de aquellos que se empeñan en hacer el mal! –[¡Ay] del castigo [que caerá sobre ellos] en un Día penoso! (43:57-65)
La Resurrección / Ascensión de Jesús
Y
cuando Jesús percibió su negativa a aceptar la verdad, preguntó: "¿Quienes
serán mis auxiliares en la causa de Dios?" Los apóstoles
respondieron: "¡Nosotros seremos [tus] auxiliares [en la causa] de
Dios!; ¡Creemos en Dios: sé testigo de que nos hemos sometido a Él! ¡Oh
Señor nuestro! Creemos en lo que has revelado y seguimos a este enviado;
¡cuéntanos, pues, entre aquellos que dan testimonio [de la
verdad]!" Y
los incrédulos intrigaron [contra Jesús]; y Dios también intrigó
[contra ellos]: y Dios es el mejor de los que intrigan. He
aquí que Dios dijo: "¡Oh Jesús! Ciertamente, te haré fallecer y
te exaltaré hacia Mí, y te libraré de [la presencia de] los que se
obstinan en negar la verdad; y situaré a los que te siguen [muy] por
encima de los que se empeñan en negar la verdad, hasta el Día de la
Resurrección. Entonces, volveréis todos a Mí y Yo juzgaré entre
vosotros sobre aquello en lo que discrepabais. Y a los que se empeñan en
negar la verdad, les impondré un castigo severo en esta vida y en la
Otra, y no tendrán quien les auxilie; mas a los que alcanzan la fe y
hacen buenas obras, Él les recompensará cumplidamente: pues Dios no ama
a los malhechores." Este
mensaje te trasmitimos [oh Muhammad] y esta nueva llena de sabiduría:
Ciertamente, para Dios, la naturaleza de Jesús es como la naturaleza de
Adán, a quien Él creó de tierra y luego le dijo: ‘Sé’ –y es. [Esta
es] la verdad que viene de tu Señor; ¡no seas, pues, de los que dudan!
(3:52-60) Y [–los hijos de Israel– han incurrido en el rechazo divino] por violar su compromiso, por negarse a aceptar los mensajes de Dios, por matar a los profetas contra todo derecho y por alardear diciendo: "Nuestros corazones están ya rebosantes de conocimiento" –¡No!, sino que Dios ha sellado sus corazones por haber negado la verdad y [ahora] creen sólo en unas pocas cosas–; y por negarse a aceptar la verdad y por la enorme calumnia que profieren contra María, y por alardear diciendo: "¡Ciertamente, hemos matado al Ungido Jesús, hijo de María, [que decía ser] el enviado de Dios!" Sin embargo, no le mataron ni le crucificaron, sino que les pareció [que había ocurrido así] y, en verdad, quienes discrepan acerca de esto están ciertamente confusos, carecen de [verdadero] conocimiento de ello y siguen meras conjeturas. Pues, con toda certeza, no le mataron: sino al contrario, Dios lo exaltó hacia Sí –y Dios es en verdad poderoso, sabio. (4:155-158)
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