Faluya paga el precio de su libertad

Cuando la identidad de una nación, su existencia y dignidad es puesta en peligro, el sacrifico requerido está mucho más allá que el de la vida de unos cuantos combatientes, y este es el motivo por el cual Faluya ha elegido llevar la bandera de la resistencia en Iraq, sabiendo claramente que puede ser barrida del mapa.

 

         Los habitantes de Faluya y de Iraq han sentido como las botas de los marines americanos pisaban las cabezas de los prisioneros iraquíes, no para amedrentarles sino para decirles a los iraquíes y al resto de mundo que ellos le deben a la superpotencia obediencia y gratitud.

 

         Los combatientes de Faluya son plenamente conscientes del desequilibrio de poder, también saben que una sola bomba del arsenal del enemigo es suficiente para reducir a escombros toda su bella ciudad.

 

         Pero los habitantes de esta gran ciudad querían mandar un mensaje a los que toman las decisiones políticas en los USA, el de que la coexistencia con los ocupantes no es posible.

 

         Querían decirle a los oficiales de los USA que para los habitantes de Faluya es más fácil sacrificar sus vidas que estrechar las manos de sus ocupantes; es más fácil para ellos ver arrasadas sus casas a polvo que ver a un soldado ocupante regocijarse con las mismas.

 

         Este claro mensaje ha sido el que ha expresado el pueblo y los combatientes de Faluya. Los ocupantes deben entender esto o el fantasma de Faluya les perseguirá en todo Iraq, y tendrán que elegir entre dos opciones:

 

         Obstinarse en permanecer en Iraq, perdiendo credibilidad y perdiendo recursos lo cual podría resultar en una alianza mundial contra ellos para hacerles doblegar, o bien abandonar Iraq.

 

         Si abandonan, Faluya habrá pagado el precio de liberar la nación y al haber salvado al mundo de un potencial peligro.

 

         Es evidente por otra parte, que los USA no tiene la impresión de que han llevado una guerra preventiva exitosa.

 

         La resistencia iraquí es plenamente consciente de la naturaleza del combate, y parece actuar de acuerdo a un plan perfectamente estudiado.

 

         Las señales provenientes de Faluya parecen indicar que la resistencia continuará, lo cual impedirá a los USA saborear y deleitarse en la victoria.

 

         La resistencia iraquí sabe que es muy peligroso si la administración USA piensa utilizar un excesivo uso de la fuerza en la consecución de sus fines, pues ello podría llevar a una escalada de la resistencia a lo largo de todo el país, desde Talafar en el Norte hasta al-Qaem en el Oeste pasando por Buhruz en el Este.

 

         La semana pasada, las tres ciudades más importantes de Iraq, Mosul, la capital de al-Anbar, Ramadi y posiciones vitales de Bagdad cayeron en manos de la resistencia, ¿qué significa esto?.

 

         Esto significa que la resistencia en Iraq es iraquí, y no está dominada por “combatientes extranjeros” del grupo de Abu Musab az-Zarqawi tal y como reclama los USA y esto desde un punto de vista estratégico militar es sabido por ellos.

 

         La expansión de la resistencia en Iraq prueba que no es un fenómeno “reducido a una ciudad” o a una “región rebelde”, sino que se trata obviamente de un levantamiento popular que se niega a la ocupación militar de su tierra.

 

         Esto nos da confianza en que la sangre de nuestros de Faluya no ha sido derramada en vano, sino todo lo contrario, es el precio pagado por un noble fin: La Liberación de Iraq.

 

         Muhammad Ayash al-Kubaisi

         El Dr. al-Kubaisi es el representante en el extranjero de la Asociación de Sabios Musulmanes de Iraq. Es profesor universitario de Sharia. Nació y vivió en Faluya hasta la invasión de Iraq.

 

 

         Aljazeera.net

         Traducción: Musulmanes Andaluces