Dhikr Al-lâh: el Recuerdo de Al-lâh

Por Sheikh Hisham Kabbani

 

 

El recuerdo de Al-lâh (dhikr), es el medio por el que las estaciones otorgan sus frutos, hasta que el buscador llega a la Divina Presencia (Hadra). En el viaje a la Divina Presencia, la semilla de la rememoración es plantada en el corazón, y regada con el agua de la alabanza y alimentada con la glorificación hasta que el árbol del dhikr echa profundas raíces y comienza a dar sus frutos. Esta es la fuerza de todo progreso, y la cimentación de todo éxito. Es el despertador del sueño y el salvador del descuido, es el puente hacia el Uno recordado. Los sheikhs se esfuerzan en recordar a su Señor en cada aliento, así como los ángeles están constantemente en estado de dhikr, alabando a Al-lâh.

 Uno de nuestros sheikhs ha dicho, “Te recordé, porque me olvidé de Ti por un momento, y el modo más fácil de recordarte, es mencionarTe con mi lengua.” Si el discípulo menciona a su Señor en todo momento, encontrar la paz y la satisfacción en su corazón, y elevará su espíritu y su alma, y se sentará en la Presencia de su Señor. El Profeta (s.a.w.s.) dijo en una Tradición auténtica mencionada en el Musnad de Ahmad, “La gente del dhikr son la gente de Mi Presencia.” Así, el gnóstico, es el que mantiene el dhikr en su corazón, y deja atrás las ataduras del mundo

La mención del Dhikr en el Corán

El Dhikr es mencionado muchas veces en el Sagrado Corán. En la mayoría de los versos lo que se quiere decir con la palabra dhikr es glorificar, exaltar, y alabar a Al-lâh, y mandar salutaciones al Profeta (s.a.w.s.)

Al-lâh ha dicho, “RecordadMe y Yo os recordaré.” (2: 152). También ha dicho, “...Y recuerda mucho a tu Señor, y glorificadLo al atardecer y al alba.” (3:41). Y también, “ Aquellos que recuerdan a Al-lâh de pie, sentados o acostados...” (3:191). Él ha dicho, “Aquellos que creen, y cuyos corazones encuentran alivio en el recuerdo de Al-lâh — pues verdaderamente en el recuerdo de Al-lâh los corazones se alivian.” (13:28). Y “...los hombres y mujeres que recuerdan mucho a Al-lâh.” (33:35). Y también, “¡Oh vosotros que creéis! ¡Recordad mucho a Al-lâh! ¡Glorificad Le mañana y tarde!” (33:41,42)

Hay muchos, muchos versos del Corán que hacen mención del dhikr. El Imam Nawawi dijo, “Todos los sabios musulmanes han coincidido en la aceptación y la posibilidad de realizar el dhikr con el corazón y con la lengua, por hombres y mujeres adultos, por niños, por el que tiene la ablución, por el que no la tiene, e incluso por la mujer durante su periodo. Los sabios han permitido que el dhikr se realice en forma de glorificación, de exaltación, de alabanza, y como forma de enviar saludos al Profeta (s.a.w.s.).”

El dhikr pulimenta los corazones y es la fuente del hálito Divino que reanima a los espíritus moribundos llenándolos con las bendiciones de Al-lâh, adornándolos con Sus Atributos, llevándolos del estado de abandono, al de completo despertar. Si nos mantenemos ocupados con el dhikr Al-lâh, la felicidad y la paz nos serán garantizadas. El dhikr es la llave de la felicidad, la llave de la alegría, y la llave del Amor Divino.

La mención del Dhikr en la Sunna

Según Bujari, Abu Musa al-Ashari (r.a.a) relató que el Profeta (s.a.w.s.) dijo, “La diferencia entre el que recita el dhikr y el que no lo recita, es como la diferencia entre el vivo y el muerto.” Tirmidhi narró de Anas (r.a.a.) que el Profeta (s.a.w.s.) dijo, “Si alguna vez pasáis junto a los jardines del paraíso, ¡quedaros!” Y le preguntaron, “¡Oh Mensajero de Al-lâh! ¿Cuales son los jardines del paraíso?” El respondió, “Los grupos que recitan el dhikr!”.

Bujari narró en su libro que según Abu Hurayrah (r.a.a.) el Profeta (s.a.w.s.) dijo, “Al-lâh Todopoderoso y Exaltado tiene  ángeles que buscan a la gente del dhikr. Si encuentran a la gente del dhikr, los acompañan hasta que alcanzan el primer cielo. Y Al-lâh le pregunta a sus  ángeles, ‘¿Qué están haciendo Mis siervos?’ Y los ángeles dicen, ‘Oh Al-lâh, Te alaban y glorifican, y recitan dhikr”. Dice Al-lâh, “¿Me han visto?” Los  ángeles contestan, “No, no Te han visto.” Entonces Al-lâh pregunta, “¿Cómo sería si Me vieran?” Los ángeles responden, “Oh Al-lâh, si Te vieran, ellos Te ofrecerían más alabanzas, más glorificaciones, y Te recordarían mucho más.” Y Al-lâh pregunta, “¿Qué es lo que piden?” Los ángeles contestan, “Piden Tu paraíso” Al-lâh pregunta, “¿Han visto acaso Mi paraíso?” Los ángeles contestan, “No, Mi Señor”. Al-lâh continúa, “¿Cómo sería si vieran Mi paraíso?” Los ángeles responden, “Estarían mucho más atraídos por él, y  más ansiosos de alcanzarlo.” Entonces Al-lâh les pregunta, “¿Qué es lo que temen?” Y 1os ángeles dicen, “Ellos temen el fuego del infierno”, y Al-lâh pregunta, “¿Cómo sería si vieran el fuego del infierno?” y responden, “Se apartarían de él lo más posible, y pedirían protección.” Entonces dijo Al-lâh, “Sois todos testigos de que los perdono de todos sus pecados.” Un ángel preguntó, ‘¡Oh Nuestro Señor!, hay uno entre esa gente que no es uno de ellos. Solamente vino para requerirle algo a alguno de ellos. Al-lâh dijo, “Aquellos que Me recuerdan son Mis amados. Cualquiera que entre en su circulo será perdonado.”

De los dichos de los Imames y de los sabios sobre el Dhikr

Ibn Abbas (r.a.a.) dijo, “Al-lâh Todopoderoso y Exaltado puso un límite en todas las obligaciones que ordenó al género humano; excepto para el dhikr. Porque ahí no hay límite.

Ibn Qayyim al Jawziyya dijo, “No hay duda de que el corazón se oxida, lo mismo que el cobre y la plata se oxidan. El corazón se pule con el dhikr’, que lo deja  inmaculado como un espejo. La oxidación del corazón es debida al abandono y al pecado. Y su pulido se logra por medio de dos actos: el arrepentimiento y el dhikr. Si a alguno se le ensombrece el corazón, las imágenes que este refleje serán borrosas. Verá la falsedad aparecer como verdad, y la verdad como la imagen de la falsedad. Cuando hay mucho oxido en el corazón, el corazón se oscurece, y en la oscuridad las imágenes de la Verdad y de la Realidad jamás aparecen. El modo mejor de pulirlo es a través del dhikr Al-lâh.”

Ibn Ata Al-lâh dijo, “Por medio del dhikr te liberas del abandono y del descuido. Mantienes tu corazón Presente en Al-lâh, Todopoderoso y Exaltado. El método mejor para aproximarse a Su Presencia, es por la recitación del nombre, “Al-lâh”, en el corazón o con la lengua, o recitando alguno de Sus Nombres.”

Abuh Qasim al-Qushayri dijo, “El dhikr es el apoyo más fuerte que podemos encontrar en el camino hacia Al-lâh, Todopoderoso y, Exaltado. Nadie puede alcanzar la Divina Presencia sino es por medio de la recitación continua del dhikr.”

Mulay al-Arabi ad-Darqawi dijo, “No digas, ‘Yo soy nada’. Tampoco digas, ‘Soy algo’. No digas, ‘Necesito esto y aquello’, ni tampoco, ‘No necesito nada.’ Dí, ¡Al-lâh!, y verás maravillas.” Podemos ver por lo que hemos mencionado que todos los guías y sheikhs perfectos aconsejan al buscador en el Camino de Al-lâh que recite continuamente dhikr en todos los momentos de su vida, y que busque la compañía de grupos que practiquen el agradecimiento. Hemos visto también que el Sagrado Corán y la Sunnah del Profeta (s.a.w.s.) y los sabios, están todos de acuerdo en esta materia.

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El Dhikr en voz alta

Bujari narró que Abu Hurayra (r.a.a.) reportó que el Profeta (s.a.w.s.) dijo, “Al-lâh dijo, ‘Si Mi siervo Me menciona en sí mismo, Yo lo mencionaré en Mí Mismo. Si Me menciona en grupo, Yo lo mencionaré a él en un grupo en Mi Presencia.” Entendemos de esta Tradición que menciona a Al-lâh en grupo implica el hacerlo en voz alta. Algunos sabios determinaron de esto, que está permitido hacerlo así. Bujari narró que Ibn Abbas (r.a.a.) dijo, “En tiempo del Profeta (s.a.w.s.), la gente acostumbraba a elevar su voz en el dhikr.” También Bujari narró que Abu Mabad (ra.a.), el esclavo liberado de Ibn Abbas (r.a.a), dijo, “Ibn Abbas me dijo, ‘En vida del Profeta (s.a.w.s.), era costumbre cantar alabanzas a Al-lâh en voz alta después de la celebración de las oraciones obligatorias. Cuando se oía el dhikr, yo sabía que la oración en común había terminado.” El Imam Ahmad Abu Dawud y Tirmidhi relatan que as-Saib (r.a.a.) reportó que el Profeta (s.a.w.s.) dijo, “Vino Gabriel y me ordenó que ordenara a mis Compañeros que elevaran sus voces en el takbir (Al-lâhuu akbar, Al-lâh es El más Grande).” Ha sido narrado por Bujari y Muslim y mencionado por Jalaluddin as-Suyuti en otras recopilaciones, que Ali ibn Abi Talib (a.s.) dijo, “Una vez preguntó al Profeta (s.a.w.s.), ‘Oh Mensajero de Al-lâh, guíame por el camino más corto a la Presencia de Al-lâh, y a la manera más fácil de adorarLo, y la mejor para Al-lâh, Todopoderoso y Exaltado.’ El Profeta (s.a.w.s.) dijo, ‘Oh Ali, debes recitar continuamente dhikr Al-lâh, en silencio y en voz alta.’ Yo repliqué, “Oh Profeta, todo ser humano recita dhikr. Dame algo especial.” El Profeta (s.a.w.s.) dijo, ‘Oh Ali, lo mejor de lo que yo he dicho, y que dijeron todos los profetas anteriores a mí es, la ilaha il’-Al-lâh. Si pudiéramos poner en el plato de una balanza todos los cielos y la tierra, y en el otro, la ilaha il’-Al-lâh, resultaría que éste pesaría más. El Día del Juicio no vendrá, mientras haya en la tierra gente que diga la ilaha il’-Al-lâh. Entonces pregunté, “¿Cómo debo recitar?” El Profeta (s.aw.s.) dijo, “Cierra tus ojos y escúchame mientras yo recito la ilaha il’-Al-lâh tres veces. Luego lo dirás tú tres veces, y yo te escucharé.’ Entonces el Profeta (s.a.w.s.) lo dijo y yo lo repetí en voz alta.”

En la narración del Imam Ahmad y de Tabarani, esta Tradición continúa, describiendo cómo el Profeta (s.a.w.s.) enseñó a sus compañeros el dhikr.

Ibad bin Samit (r.a.a.) dijo que el Profeta (s.a.w.s.) dijo, “¿Hay algún extranjero entre vosotros?” y dijimos, “No, Enviado de Al-lâh.” Él dijo, “Cerrad la puerta.” Luego dijo, “Levantad vuestra mano y repetid después de mi la ilaha il’-Al-lâh”. Nosotros levantamos la mano y dijimos, la ilaha il’-Al-lâh. Entonces el Profeta (s.a.w.s.) dijo, “Alabado sea Al-lâh que me ha enviado con estas palabras al mundo. Él me las ordenó así, Él me prometió el paraíso con ello, y El nunca cambia Sus promesas.” Entonces el Profeta (s.a.w.s.) dijo, “¡Sed felices! Al-lâh os ha perdonado.”

Jalaluddin as-Suyuti mencionó los beneficios del dhikr en alta voz en un artículo titulado Natijat al-fikr fi jahr adh-dhikr. y cita veinticinco Tradiciones auténticas en las que se menciona el dhikr realizado en voz alta.

El Dhikr silencioso

Al-lâh ha dicho, “Recuerda a tu Señor en tu interior, con humildad y temor, y sin levantar la voz, en la mañana y en la tarde, y no seas de los negligentes.” (7:205). El Imam Ahmad ha narrado que Abu Hurayra (r.a.a.) reportó que el Profeta (s.a.w.s.) dijo, que dice Al-lâh, “Yo estoy con Mi siervo cuando Me recuerda, y al recordarMe, sus labios se mueven.” Comentando esta Tradición, el Imam Nawawi dijo, “Al-lâh está con el que Lo nombra, con el que Lo nombra en su corazón y con el que Lo nombra con su lengua, pero debemos de reconocer que el dhikr del corazón es más perfecto. El que recuerda, recita el dhikr con la lengua a fin de reflejar lo que sucede en su corazón. Cuando el amor de Al-lâh y Su recuerdo desbordan el corazón y el espíritu, la lengua se mueve, y el buscador es aproximado.

El sheikh Amin al-Kurdi dijo en el Tannwir al-qulub: “el dhikr que se realiza con la lengua, que combina sonidos y letras, no siempre es fácil de realizar, porque el comprar y vender y demás actividades que uno pueda hacer, distraen la atención del dhikr. Lo contrario es cierto en el dhikr, del corazón, que por eso cobra sentido, libre de letras y sonidos. De ese modo nada distrae a uno de su dhikr, como dice el poeta: “con el corazón recuerda a Al-lâh, en secreto, fuera de la creación, fuera del mundo, sin palabras. Este es el mejor recuerdo: de él fluyen los dichos de los santos.”

(...) Y aún en más, porque el corazón es el lugar donde el Perdonador fija Su mirada, el lugar donde se asienta la fe, el receptáculo de los secretos y la fuente de las luces. Si este está sano, todo el organismo estará sano, y si está en desequilibrio, todo el organismo lo estará, como fue puesto en claro para nosotros por el Profeta (s.a.w.s.). Una Tradición que confirma esto fue narrada con la autoridad de Aisha (r.a.a.), “Al-lâh favorece el dhikr sobre el dhikr, setenta veces” (quiere decir el dhikr silencioso, sobre el que se practica en alta voz). El Día de la Resurrección, Al-lâh pedirá cuentas al género humano, y los ángeles custodios traerán todo lo que han escrito y registrado. Al-lâh Todopoderoso dirá, “Mirad a ver si algo de lo que le corresponde a Mi siervo se ha quedado fuera.” Los ángeles dirán, “No dejamos fuera nada que a nosotros concerniera, pues todo lo que registramos, escrito está.” y Al-lâh dirá, “Oh Mi siervo, hay algo tuyo que solamente Yo recompensaré. Es el recuerdo escondido que tú hacías de Mí.” También con la autoridad de Aisha (r.aa.), “El dhikr que no es oído por los ángeles custodios vale por setenta del que oyen.” Lo narró Bayhaqi.

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