A finales de 2006 fueron lanzados al mercado un par de discos que recogen dos trayectorias paralelas pero contrastantes de la música contemporánea, y que registran rutas distintas de interpretar pasajes e impresiones de la vida contemporánea: An Other Cup, de Yusuf Islam, y Orphans, de Tom Waits. (...) Como se sabe, buena parte de la educación sentimental de varias de las generaciones de la segunda mitad del siglo pasado ha sido marcada por el rock, sus sonidos y figuras. Desde las canciones que forman el anecdotario de las biografías personales hasta los rituales de adoración que lo colocan como un estilo de vida, el rock no sólo puede ser considerado con todo merecimiento como parte importante de la “poesía popular del siglo XX”, como señaló alguna vez Allen Ginsberg, sino también como una forma de expresión que ha ordenado o acompañado simbólicamente algunas de las ansiedades y angustias de individuos y sociedades en procesos de cambio. (...) En la agonía de 2006 salieron a la luz pública un par de discos que recogen dos trayectorias paralelas pero contrastantes de la música contemporánea, y que registran rutas distintas de interpretar pasajes e impresiones de la vida contemporánea. An Other Cup, de Yusuf Islam, y Orphans, de Tom Waits, constituyen dos relatos sonoros inconfundiblemente modernos, producto de un par de biografías largas y respetables. (...) Campos verdes, arena dorada ¿Qué explicación hay para que un hombre decida quemar los barcos de su pasado para iniciar una nueva vida? ¿Qué poderosos motivos puede haber para que alguien abandone creencias, hábitos, expectativas y certezas, para cambiarlas por otras radicalmente diferentes? ¿Cómo mudar de vida y de creencias sin devastadoras consecuencias psicológicas, prácticas o simbólicas? Nadie sabe muy bien qué provoca estos comportamientos, pero suelen presentarse con alguna frecuencia entre quienes gozan de alguna forma de fama o prestigio público. Algunos se suicidan, otros deciden cambiar drásticamente sus hábitos, varios se sumen en los sótanos de la depresión y el olvido, y sus abismos y desfiladeros pueden llevar a los hombres a la desesperación, como relató el recientemente fallecido William Styron en su espléndido Esa visible oscuridad. Cat Stevens es un caso de ésos, un tanto extremos y extraños. Agobiado, o hastiado, por el éxito y la fama, y tentado por la pasión religiosa que le ofreció la lectura del Corán durante unas semanas de estar postrado en cama víctima de la tuberculosis, el autor de “Peace Train” y “Hard Headed Woman” decidió, a finales de los años setenta, quemar sus barcos personales y musicales para iniciar la búsqueda de la luz y la verdad. Tres décadas después, ofrece a sus fieles (que con todo y sus transformaciones tiene y conserva), An Other Cup, una obra de 11 piezas de orfebrería musical donde la legendaria destreza guitarrera y pianística de su autor se mezcla con la fe que hoy domina sus creencias. “Midday (Avoid City Alter Dark)” es la carta de presentación del disco, una canción que pone sobre la mesa la perspectiva de Yusuf Islam, gobernada por las preferencias en torno a niños que juegan en la lluvia y expresa su temor a las tinieblas urbanas. Grabado en Londres, Los Angeles, Estambul y Johannesburgo, participan algunos de sus músicos de los años setenta (Allun Davis, por ejemplo), junto a figuras contemporáneas como Youssou N´Dour (quien, por cierto, también es musulmán). La reinvención de un par de canciones de sus tiempos de pop-star enlazan el pasado y el presente del ex Gato: “Heaven/Where True Loves Goes” (que corresponde a una canción de 1973, “Foreigner Suite”), y “I Think I See the Light” (incluida en el magnífico Mona Bone Jakon, de 1970). Además incluye una muy buena versión de “Don´t Let Me Be Misunderstood”, una rola que hiciera famosa Eric Burdon a finales de los años sesenta, y que simboliza una suerte de explicación y corte de caja de Yusuf hacia sus seguidores y detractores. Fiel seguidor de las enseñanzas de Mahoma, adorador de Alá, y músico espléndido, Yusuf Islam representa una vertiente del rock que se rebeló a su modo a la modernidad consumista y a la dictadura del espectáculo para regresar, 30 años después, a un mundo que es al mismo tiempo igual y diferente. Cuando el año pasado el gobierno de Bush le negó la entrada a Estados Unidos y lo regresó de Nueva York a Londres por extraños motivos políticos y de seguridad nacional, Yusuf Islam, con una sonrisa en los labios, declaró discretamente a los medios que no entendía el rechazo. An Other Cup es, quizá, parte de la respuesta que ofrece a quienes hoy le rechazan.
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