El Ramadán de Diarra y Kanouté (tomado de elmundo.es)

El pasado día 13 de septiembre se inició el Ramadán, que se prolongará hasta el 11 de octubre. Veintiocho días de ayuno para los musulmanes practicantes que, según dice el Corán, no podrán comer ni mantener relaciones sexuales desde que no se distinga un hilo blanco de un hilo negro. La religión prevé dispensas, para los enfermos, los niños y los viajeros, algo que muchos deportistas profesionales han interpretado en su favor, porque su actividad les obliga a desplazarse.

Es el caso del madridista Diarra, que vuelve a realizar su ayuno por segundo año consecutivo. La temporada pasada, lo interrumpía dos días antes de cada partido y uno con posterioridad al choque. No fue necesario que lo hiciera ante el Werder Bremen en la 'Champions', puesto que estaba sancionado, pero deberá realizarlo a partir de ahora, en la Liga. Para los entrenamientos, en cambio, no se toma dispensa alguna. El de Malí ha mantenido esta práctica durante toda su etapa en el fútbol europeo, aunque en Francia su situación era menos relevante por la gran cantidad de futbolistas musulmanes.

Los hay, sin embargo, que realizan una interpretación mucho más estricta debido a su fe y no quieren ningún tipo de privilegios. Es el caso de Kanouté. El sevillista comunicó el año pasado a su técnico, Juande Ramos, que no rompería el ayuno durante los 28 días, para enfado de su técnico. Los médicos del Sevilla buscaron entonces soluciones para que su rendimiento no decayera y fue el doctor Antonio Escribano, encargado de la nutrición del conjunto andaluz y esta temporada también del Murcia y Getafe, quien diseñó un plan alternativo.

Se trataba de que Kanouté estuviera dispuesto a levantarse de la cama a intervalos horarios durante la noche para ingerir alimentos, muchos de ellos licuados, como las papillas que toman los sevillistas durante los descansos. El jugador aceptó el sacrificio, por su fe y su profesión, y ahí están los resultados.

 

Seguimiento especial a Diarra por el Ramadán

Se pesa todos los días y controla su alimentación

Carmen Colino | 22/09/2007 (tomado de as.com)

Diarra, como musulmán practicante, está en el mes del Ramadán (del 13 de septiembre al 12 de octubre). El centrocampista tiene que cumplir con el ayudo diario desde la salida del sol hasta la puesta del mismo. Pero el malí hace una excepción y come normal en los días de partido. Su Ramadán se alargará los días que ha dejado de cumplirlo. En este caso, Diarra tendría que disputar seis encuentros (no cuenta el del Werder porque estaba sancionado) por lo que deberá prolongar seis días más su ayuno. Lo terminaría el 18 de octubre (justo en esa fecha hay un parón por los partidos de las selecciones).

El resto de días lo cumple a rajatabla. Diarra está muy vigilado por los médicos del club y llevan un control muy riguroso de su alimentación. Por la noche, que es cuando puede comer, ingiere sólo lo que le hace falta: hidratos de carbono, proteínas y poquísimas grasas. El jugador tiene una persona que le cocina con lo que lleva una alimentación muy equilibrada. Además de pesarlo todos los días, los doctores le dan suplementos que llevan hidratos y proteínas que se digieren más rápido y que le permiten descansar mejor, ya que una digestión pesada es mucho peor para un deportista.

Sin beber.

Lo que peor lleva es el tema de la bebida. Ni siquiera puede beber ni agua. Y al perder líquido por el esfuerzo que conlleva un entrenamiento provoca que su rendimiento baje y que se le note mucho más cansado y agotado que el resto, algo que también se refleja durante los partidos. Diarra lo pasa mal durante este periodo aunque trata de cumplir como el resto.

Sonko, el primer caso en el club

Mous Sonko, jugador de baloncesto que militó en el Real Madrid desde 2004 a 2006, fue el primer jugador que, por sus creencias religiosas, cumplió el Ramadán a rajatabla y tuvo un seguimiento especial por parte de los médicos del club. Zidane, que también es musulmán, no es practicante y, por tanto, no cumplía con el Ramadán. Diarra ha sido el siguiente. En los países de creencia musulmana se entrenan a las diez de la noche en este periodo, pero el club ha considerado que Diarra tiene que estar en el equipo y no solo.