En el nombre de Allah (Dios), el Misericordioso, el Compasivo

 Jesús (la paz sea con él) en el Islam

Por Yusuf Ibrahim

(Ésta es la visión de un joven musulmán peruano, que motivado por su búsqueda personal aceptó el Islam hace dos años. Tal vez sean asuntos y cuestionamientos como éstos los que hagan nacer la inclinación del ser humano por buscar la Verdad del Islam)

 

Introducción:

La visión de Jesús en el Islam está situada entre dos extremos, uno el de los judíos que niegan y blasfeman de Jesús, y el de los cristianos quienes lo consideran Dios o hijo de Dios (indistintamente) y lo adoran. Si usted esta confundido acerca de quien es Jesús realmente, permítame mostrarle la visión de él en el Islam, con la mención de que quien escribe este sencillo trabajo, a modo de testimonio, fue –hace algún tiempo- católico.

Para empezar debo precisar que nunca pude entender que Jesús fuera padre e hijo al mismo tiempo, al igual que yo no puedo ser Yusuf  e hijo de Yusuf a la vez. Tampoco pude entender un Dios que comiera, bebiera, llorara, sufriera, que naciera de una mujer de carne y hueso (me refiero a Maria a quien el Islam considera un a gran mujer), ya que a Dios nada le afecta y carece de todas estas debilidades con las que el hombre fue creado. Pero tampoco podía atreverme a negar y blasfemar de un hombre que fue, en todos los sentidos, dotado de una bondad inmensa. Estas confusiones hicieron que yo fuera un católico no-practicante pero, gracias a Dios, el Islam llegó a  mi vida y despejó toda duda, así que espero que este humilde trabajo los ayude también, y creo que, como un peruano converso al Islam, puede ser que mi situación se asemeje a la de alguno de ustedes.

 

Jesús (la Paz sea con él)

Nosotros, los musulmanes, consideramos a Jesús como un hombre que vino a traer un mensaje al pueblo de Israel, en ese sentido, se trata de un Profeta y un Mensajero de Dios. A lo largo de la Historia, Dios ha enviado miles de Profetas, en algunos casos una ciudad recibía más de un Profeta en distintas épocas o una región varios Profetas en distintas ciudades, simultáneamente. De dichos Profetas sólo se conocen unos pocos, pudiendo encontrar la razón de esto en que cada vez que Dios enviaba un Profeta para enseñar al hombre como debía vivir, no todos lo seguían, ya que muchos hombres despiadados no sólo los negaban sino que los maltrataban e insultaban. Otra razón recae en el hecho que muchos pueblos al morir sus Profetas olvidaban lo que habían aprendido y comenzaban a hacer el mal nuevamente, ganándose el odio de Dios, el caso más famoso de esto es el pueblo de Moisés (la paz sea con él) cuando se ausentó de su pueblo por cuarenta días y al regresar del Monte los encontró bebiendo alcohol, fornicando y adorando a un becerro de oro que habían construido. Tal suceso se encuentra narrado en el Corán:

“E hicimos que los hijos de Israel cruzaran el mar. Hasta  que llegaron a una gente dedicada a la devoción de unos ídolos que tenían. Dijeron: ¡Moisés! Queremos que nos busques un dios, igual que ellos tienen dioses. Dijo (Moisés): Realmente sois gente ignorante.¿Deseáis tener otro dios aparte de Dios quien los ha favorecido? Y cuando os salvó de la gente de Faraón que os atormentaba con el peor de los castigos al matar a vuestros hijos y dejar vivas a vuestras mujeres? ( ..).”

Sagrado Corán VII, 138, 140-141

 

“Pero durante la ausencia de Moisés, su gente se hizo, a partir de las joyas que tenían, el cuerpo de un becerro que mugía. Lo tomaron como dios y fueron injustos (...) Entonces Moisés regresó a su gente, enojado y entristecido, dijo: “¡Que mal os habéis portado, luego de irme y dejaros! ¿Es que queréis adelantar el juicio de vuestro Señor?”y arrojó las Tablas (...)”

Sagrado Corán VII, 148-150

 

Así pues, Jesús fue enviado a este mismo pueblo para encaminarlos ya que éste, como en la época de Moisés, se había vuelto injusto. Los musulmanes conocemos la vida de Jesús a través del Sagrado Corán y lo que el ultimo de los Profetas, Muhammad (la paz sea con él), nos transmitió. Veamos que nos dice el Sagrado Corán acerca de Jesús.

 

La primera aleya (versículo) nos habla del episodio en el que el ángel Gabriel le habla a María (la Paz sea con ella) respecto del nacimiento de Jesús:

 

"Cuando dijeron los ángeles: ¡María! Dios te anuncia una palabra procedente de Él, cuyo nombre será el Ungido ('Masih', o 'Mesías', en árabe), Jesús, hijo de María; tendrá un alto rango en esta vida y en la Última; y será de los que tengan proximidad (a Dios). En la cuna, y siendo un hombre maduro, hablará a la gente y será de los justos. Dijo (María): ¡Señor mío! ¿Cómo voy a tener un hijo, si ningún hombre me ha tocado? Dijo (Dios): Así será. Dios crea lo que quiere; cuando decide un asunto, le basta decir: 'Sé'. Y es. Él (Dios) le enseñará la Escritura, la Sabiduría, la Torá y el Evangelio"

Sagrado Corán, III, 45-48

 

“(Jesús) es un enviado para los hijos de Israel (a quienes les dijo): “Os he traído un Signo que proviene de vuestro Señor. Voy a moldear con arcilla unos pájaros para vosotros. Luego soplaré sobre ellos y, con el permiso de Dios, se convertirán en pájaros (auténticos). Con el permiso de Dios he de curar al ciego de nacimiento y al leproso y he de resucitar a los muertos. Os he de informar sobre aquello que coméis y sobre lo que almacenáis en vuestras casas. Por cierto que en esto tenéis un signo, si sois creyentes. He venido en confirmación de la Torah anterior a mí para declararos lícitas algunas de las cosas que se os habían prohibido (debido a vuestra opresión y pecado, tales como la carne de ciertos animales y peces). Y os he traído un  Signo que proviene de vuestro Señor (como prueba de mi autenticidad).Por lo tanto, ¡temed a Dios y obedecedme! Dios es mi Señor y el vuestro. ¡Servidle, pues! Esta es la Vía Recta”.

Sagrado Corán: III, 49 a 51

 

En otro capitulo del Sagrado Corán, Dios nos habla de Jesús (la Paz sea con él) cuando acababa de nacer:

“Entonces (María) se presentó ante los suyos llevándolo (a Jesús). Ellos exclamaron: ¡Oh, María! ¡Ciertamente has cometido algo inaudito! ¡Oh, hermana de Aarón! Tu padre no era un hombre malvado ni tu madre una ramera. Entonces ella les indicó (a Jesús para que hablasen con él). Ellos inquirieron: ¿Cómo vamos a hablar con alguien que es una criatura que está en la cuna? (Jesús) les dijo: Por cierto que yo soy el siervo de Dios. Me Ha dado la Escritura y me Ha hecho  Profeta. Me Ha bendecido donde quiera que me encuentre, y me Ha ordenado la oración y la caridad en tanto viva, y que sea piadoso con mi madre. No me ha hecho violento ni desgraciado. ¡La  paz sea sobre mí el día en que nací, el día en que muera y el día en que sea resucitado a la vida! Tal es Jesús, hijo de María, para decir la verdad  de la que ellos dudan. Es impropio de Dios adoptar un hijo. ¡Glorificado sea! cuando decide algo, tan sólo dice ¡Sé!, y entonces es”.

Sagrado Corán: XIX, 27 a 35

 

En estas aleyas (versículos) se habla del nacimiento de Jesús, el cual coincide con los postulados del Cristianismo, esto es, que Jesús nació de Maria, siendo ésta una mujer virgen (esto último se menciona en otras aleyas). Jesús nació de madre, sin padre y mucha gente lo adora por este acontecimiento, pero si nos sujetamos un poco a la razón nos damos cuenta de que se está convirtiendo en hijo de Dios ( o en Dios encarnado) a un ser humano por el hecho milagroso de nacer sin padre, me pregunto entonces ¿qué seria de Adán (la Paz sea con él) quien nació sin padre ni madre y fue creado de tierra?, o ¿de Eva que nació sin madre solo de padre?. Recordemos que Dios cuando crea algo sólo dice: “ Se” y es. Él puede crear cosas de la nada. Por tanto, el nacimiento del Profeta y Mensajero Jesús (La Paz sea con él) es un milagro que, por el contrario, debería motivarnos a adorar al Dios que hace este milagro y no a la criatura que nació del milagro, como lamentablemente se hace.

 

Estos versículos del Corán nos revelan también hechos que en el Cristianismo no se suele considerar, tales como el hecho de que Jesús hablaba siendo un bebé y que en su niñez, mientras jugaba, hacia palomas del barro con el que jugaba las que se volvían palomas verdaderas, con el PERMISO DE DIOS (éste y muchos hechos de la vida de Jesús –La Paz sea con él- se encuentran narrados en el Sagrado Corán y en los dichos de Su último Mensajero Muhammad, la paz sea con él). Además narran como Jesús en todo momento se presenta a la gente como Enviado de Dios y no se da aires de divinidad, pues claramente  menciona que todos los milagros se dieron con el permiso de Dios. Algunas personas creen que por sus milagros se le debe adorar, pero no nos olvidemos que todos los Profetas realizaron milagros y estos eran armas que Dios les daba para que la gente creyera en ellos y no los tildaran de simples hombres locos. La finalidad de los milagros era generar en la gente el entendimiento y se dieran cuenta que aquellos no podían venir de un ser humano sino de Dios únicamente. Ejemplos tenemos, tales como cuando Moisés (la Paz sea con él) abrió los mares con el permiso de Dios, o Muhammad (la Paz sea con él) cuando partió la luna en dos como prueba para los incrédulos y luego la volvió a unir, y todo ello con permiso de Dios (en realidad hay muchos milagros en la vida de Último Profeta que la gente no conoce) Al final de estos versículos, Jesús menciona algo que la gente en el occidente cristiano ha olvidado:

 

Dios es mi Señor y el vuestro. ¡Servidle pues!, ésta es una vía recta”

El Sagrado Corán III, 51

 

Sigamos leyendo más aleyas del Sagrado Corán referentes a Jesús:

 

“Pero cuando Jesús percibió en ellos ( en los hijos de Israel) la incredulidad, dijo: ¿Quiénes de vosotros serán mis auxiliares en la Vía que lleva hacia Dios? Los apóstoles declararon: ¡Nosotros somos los auxiliares de Dios! Pues creemos en Dios. ¡Sé testigo de nuestra sumisión! ¡Señor nuestro!: Creemos en lo que Has revelado y seguimos al Enviado.¡ Inscríbenos, pues, entre los testigos!

 

(Los incrédulos y los enemigos de Jesús) intrigaron (para eliminarlo a él y a sus seguidores), y Dios también intrigó, pero Dios es el Mejor de los que intrigan

 

Y cuando Dios le dijo: ¡Oh, Jesús! Voy a llamarte a Mí, voy a elevarte hacia Mí, voy a librarte de los que no creen y voy a colocar a los que te siguen por encima de los que no creen hasta el Día de la Resurrección. Luego todos retornaréis hacia Mí y entonces He de decidir entre vosotros sobre aquello en lo que discrepabais. He de castigar severamente a los incrédulos tanto en la vida mundanal como en el más allá, y no tendrán quienes les auxilien. En cuanto a quienes crean y obren el bien, Él les Ha de remunerar cumplidamente. Dios no ama a los impíos.

 

Este mensaje te trasmitimos [oh Muhammad] y esta nueva llena de sabiduría: Ciertamente, para Dios, la naturaleza de Jesús es como la naturaleza de Adán, a quien Él creó de tierra y luego le dijo: ‘Sé’ –y es. [Esta es] la verdad que viene de tu Señor; ¡no seas, pues, de los que dudan!”

El Sagrado Corán III, 52-60

 

Sobre la veracidad de lo relatado, Dios dice:

 

“Esta es la exposición auténtica. No hay más dios que Dios. Dios es el Poderoso, el Sabio”

El Sagrado Corán III, 61

 

Dios nos reveló en estas aleyas que cuando Jesús (la Paz sea con él) llamó a su pueblo a la religión que todos los Profetas anteriores habían llamado (es decir, llamó a la Sumisión a Dios, que en árabe se dice ISLAM), la gente lo rechazaba, insultaba y maltrataba; y no fue hasta que aparecieron sus compañeros que la llamada de Jesús se comenzó a escuchar. Pero esto hizo que el odio hacia él creciera por parte de los que no creían. Pero Jesús fue un Profeta amado por Dios, así que lo planearon contra Jesús no serviría de nada ya que Dios estaba con él, y nos habla de cómo lo elevaría hacia Él. En los ultimas aleyas, Dios nos habla de cómo creó a Jesús, al igual que Adán. Todo esto para que los hombres se den cuenta que Jesús (la Paz sea con él) fue un ser humano especial elegido por Dios, pero nunca dejo de ser una criatura y un siervo de Dios, por lo que no deberíamos de adorarle. Aquí algunos versículos al respecto:

 

“No saquéis las cosas de quicio en vuestra práctica de adoración, ni digáis sobre Dios nada que no sea la verdad. Ciertamente el Ungido, hijo de María, es el Mensajero de Dios, Su palabra depositada en María, y un espíritu procedente de Él. Creed, pues, en Dios y en Su Mensajero y no digáis 'tres'; es mejor para vosotros que desistáis. La verdad es que Dios es un Dios Único. ¡Está muy por encima, en su gloria, de tener un hijo! Suyo es cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. Y Dios basta como Guardián. El Ungido no desprecia ser un siervo de Dios. Ni los ángeles que están cerca de Él. Pero aquél que desprecie adorarle y se llene de soberbia... Todos serán reunidos para volver a Él."

Sagrado Corán IV, 170-171

 

Es claro que Dios nos exhorta a adorarlo únicamente a Él y no a una de Sus criaturas, ya que la adoración es para Él, Él es el único Dios. Se hace referencia también a la Doctrina de la Trinidad, cuando dice: “no digáis tres”. Y como señalé antes a modo de comparación sencilla: Yo no puedo ser yo, hijo mío y un espíritu al mismo tiempo. La razón por la que el Corán menciona tanto al Cristianismo es que, cuando Jesús (la Paz sea con él) y sus seguidores murieron, la gente incurrió en maldades y volvió a perderse, desviándose. Entonces se crea la Doctrina de la Trinidad (eje central del cristianismo actual) cientos de años después. Recordemos que cuando Jesús (la Paz sea con él) estaba en tierra nadie lo adoraba, sino era él quien rezaba a un Único Dios y junto con él, sus seguidores. Además, Profetas contemporáneos a Jesús (La Paz sea con él) no adoraban a Jesús, tales como Zacarías o Juan, el Bautista (la Paz sea con ellos). Ante el estado de cosas y a fin de reestablecer la auténtica Práctica de Adoración en la tierra, Dios envió a Su último Profeta, Muhammad (la Paz sea con él) a quien le reveló el Corán.       

 

Encontramos en el Corán mas versículos con respecto a Jesús (la Paz sea con él) pero que, en resumen, repiten los anteriores. Pero la mención de Jesús en nuestro Sagrado Libro demuestra su importancia dentro del Islam y el profundo amor que todo musulmán debe tenerle, en su debida proporción.

 

Hay un punto en el Islam, acerca de Jesús, que difiere totalmente con el Cristianismo: su muerte.

 

En el Islam la idea del pecado original es rechazada totalmente, ya que ésta dice que cada uno es responsable de sus propios actos, por lo tanto si uno peca únicamente él será castigado y ningún otro tendrá que pagar por él. El aceptar que Dios castiga a alguien por los pecados que otros cometieron, es aceptar que Dios es injusto. Como musulmanes, amamos a Jesús por ser un hombre de bien y Profeta de Dios. Si nosotros lo amamos, ¿cómo no habría de amarlo Dios?, y ya que Jesús era muy amado por Él, no podía matarlo, castigarlo o hacerlo sufrir de la manera en la que el Cristianismo plantea que fue asesinado con el objetivo de limpiar los pecados de los demás. Ésta tal vez sea una de las injusticias más grandes.

 

Vamos a suponer que la idea del pecado original (teoría que no tiene lógica ni fundamentos) fuese verdad, podría alguien responderme estas preguntas:

 

-          Cuando Adán y Eva (la paz sea con ellos) desobedecieron a Dios, Él luego los perdonó porque se arrepintieron. Si ellos fueron perdonados, ¿no iban a serlo quienes no desobedecieron?.

-          Si Jesús (la Paz sea con él) vino a limpiarnos del pecado que cometieron otros, ¿qué pasó con los millones de personas anteriores a él? ¿Quién los salvó? O ¿no se salvaron?

-          Si supuestamente los hombres heredaron (absurdamente) el pecado de Adán y Eva y necesitaban de salvación, ¿Quién salvó a los Profetas anteriores a Jesús? O ¿Dios es exclusivista y sólo salva a los Profetas (que a pesar que eran los mejores hombres, debemos decir que también habían otros hombres que sin necesidad de ser profetas eran excepcionales)?

-          ¿Necesita Dios crear a alguien para luego hacerlo sufrir y condenarlo a una muerte espantosa? ¿Acaso es un tirano cruel? ¿Acaso para perdonar no necesita sólo hacerlo, sin un sacrificio tan cruento?

-          Finalmente, ¿por qué demoró la salvación tantos miles de años?

 

El Corán que nos habla de esto:

 

"Y por haber dicho: 'Nosotros matamos al Ungido, hijo de María, Mensajero de Dios. Pero, aunque así lo creyeron, no lo mataron ni lo crucificaron. Y los que discrepan sobre él, tienen dudas y no tienen ningún conocimiento de lo que pasó, sólo siguen conjeturas. Pues con toda certeza que no lo mataron. Sino que Dios lo elevó hacia Sí, Dios es Poderoso y Sabio."

Sagrado Corán IV, 157-158

 

Estos versículos nos confirman que Jesús nunca sufrió tales atrocidades, pero el Profeta Muhammad (la Paz sea con él) no solo recibió el Corán como revelación, sino que Dios le informaba constantemente respecto de la vida de Jesús (la Paz sea con él), explicando que lo que sucedió realmente fue que, quien había traicionado a Jesús (la Paz sea con él) tomó su apariencia con el poder de Dios, y ya que Jesús había sido elevado a los cielos por Dios para salvarlo de la gente, aquél fue crucificado haciendo creer a la gente que la víctima de la crucifixión era Jesús (la Paz sea con él).

 

Me gustaría dejarlos con unos versículos en los que Dios conversa con Jesús. Este diálogo tendrá lugar en el Día del Juicio:

 

“Y cuando Dios le dijo: ¡Oh, Jesús, hijo de María! ¿Acaso has sido tú quien le dijo a la gente: ¡Tomadnos a mí y a mi madre por dioses en lugar de Dios!? (Jesús) le contestó: ¡Glorificado seas! ¿Cómo voy a decir algo que no tengo por verdad? Si lo hubiera dicho, Tú lo Habrías sabido. Pues Tú conoces lo que hay en mí, más yo no conozco lo que hay en Ti. Tú eres Quien conoce perfectamente todo lo oculto. No les he dicho más que lo que me Has ordenado: ¡Adorad a Dios, mi Señor y el vuestro! Fui testigo de ellos mientras estuve con ellos. Pero cuando me llamaste hacia Ti, fuiste Tú Quien los controló. Tú eres Testigo de todas las cosas. Si les castigas, son Tus siervos. Si les perdonas, Tú eres Poderosísimo, Sabio”.

Sagrado Corán V, 116 a 118

 

Yusuf Ibrahim,18 años

Lima, Perú

 

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